la elegancia del miedo
Yace aquel joven de ojos sin alma,
desahuciado y sin control de la vida,
recuerda los momentos frágiles de ella,
donde mismo ahí el reciente de traje actúa.
Sigue vivo pero no recuerda como estarlo,
quiere conciliar el pensamiento sin lograrlo,
todas las condiciones parecen no tener condición,
camina moribundo de mente al no dar atención.
Llega la escena de frases frías,
relojea su rostro en raras vitrinas,
no recuerda como se ve,
piensa ver a un tercero.
No reconoce el reflejo de su propio reflejo,
solo conoce lo que es no sentirse lejos,
grita primero al razonamiento cuestionable,
se cree ser certero pero el momento es inolvidable.
De momento no tiene explicación,
pero no lo interpretes como una mala situación,
solo desea prestarse al idioma,
recorre sin rumbo una mente sin corona.
Al testarudo tiempo quiere dejarlo quieto,
pero cae un rayo dentro de su craneo,
y no encuentra una simple solución,
por resumen su sentimientos estan en aprietos.
Mattia Ángelo
Comentarios
Publicar un comentario